Apoya mis publicaciones con un ME GUSTA!

Mostrando las entradas con la etiqueta THE BEATLES. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta THE BEATLES. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de mayo de 2011

PABLO SBARAGLIA Y “SHE LOVES YOU” DE LOS BEATLES




PABLO SBARAGLIA Y “SHE LOVES YOU” DE LOS BEATLES








Por Pablo Sbaraglia

“She Loves You” terminó marcando el destino de lo que, en definitiva, es mi vida hoy. Casualidad, afinidad o como lo quieran llamar, hay experiencias decisivas que hacen que tu camino se encauce. Y esta canción marcó, justamente, un gran viraje: fue un punto de inflexión, a una edad muy temprana.

La fiebre que me daba al escuchar “She Loves You” marcó a fuego el principio de mi historia. La beatlemanía generaba euforia, algo medio inexplicable, las ganas de querer abrazarlo, hacerlo tangible, tocarlo. Era muy chico, tenía cuatro o cinco años. Y esa sensación, ese ardor que sentía adentro mío tenía que sacarlo de alguna forma. Cuando uno está con un ataque de ansiedad o excitación, tiene que hacer algo. Y, en este caso, lo que sucedió es que me fui convirtiendo en músico.

Estamos hablando del año ‘75 o ‘76. Mi viejo ponía la canción y me excitaba mucho. Mucho. El era fan de la música, un melómano que siempre tenía un equipito medianamente bueno. Entonces lo ponía fuerte y se escuchaba bien. También terminé heredando de él la pasión por el audio en sí mismo. Era un chico de Sáenz Peña, un barrio pegado a Devoto, del lado del conurbano. Y le pedía a mi viejo: “Dale, poneme el tema”. Me pasaba algo parecido con “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, por ejemplo. En general con los temas rápidos, que para un chico de esa edad son más inmediatos: lo que captaba era la cosa energética. No pasaba por entender la letra o prestarle atención a un arreglo. Simplemente, era algo que te golpeaba sin filtros, sin barreras.

Después, a los 12 o 13, cuando empecé a estudiar, a tocar y a juntarme con otra gente, pude profundizar en el tema, en el disco y en la discografía de Los Beatles. Hoy si quiero puedo analizar la canción, pero en el fondo me vuelve a suceder aquello. Regreso a ese lugar, idéntico. Manejo la excitación y la euforia de otra manera, obviamente. Aunque también tiene algo doloroso, angustiante, porque es un grupo que ya no existe, una infancia que se terminó hace rato. La sensación es ambigua.

En la adolescencia solía soñar con esa canción y con Los Beatles. Me los encontraba en un bar, uno de esos típicos de españoles. Había muy poca gente, pocas mesas, una barra. Con luz de tarde. Y yo entraba, me pedía un café con leche y me sentaba con ellos. Estaban los cuatro vestidos normal, pero con el corte de pelo y los bigotes de la psicodelia onda Sgt. Pepper. No lo podía creer, era buenísimo: aprovechaba para preguntarles todo lo que quería saber. Eran charlas tipo: “¿Y cómo hicieron para escribir ‘She Loves You’? ¿Les salió naturalmente? ¿La letra cómo apareció? ¿Y los arreglos? Y vos, Paul, ¿qué tocás en tal parte?”. Un sueño recurrente, que me acompañó durante años, hasta los 16. Pero si lo hubiera podido cumplir en la realidad, creo que me hubiera puesto a llorar y les hubiera agradecido por todo. “¡No soy digno!”

“She Loves You” es bien visceral. Tal vez el mejor adjetivo que la describe sea “afiebrada”. La fiebre producto de la excitación, del alto nivel de energía que contagia. Si uno la analiza, es una canción con dos acordes, bastante sencilla. La letra no tiene demasiadas vueltas. Sin embargo, ahí está impreso ese caudal gigantesco de energía que tenían. En general, toda la discografía de Los Beatles me genera esa sensación. Pero la música de cuando eran pendejos calientes que se la pasaban todo el día tocando, tiene una fuerza especial. Algo más bien primitivo, lo que me llegaba más directo cuando era chico. Y hasta lo imaginaba, lo visualizaba: una pelota de aire blanco que se me metía en el cuerpo y me ponía en tensión, en un estado de querer crear cosas. Un motorcito.

Uno se acostumbra a hacer lo que hace, empieza a seguir ciertas rutinas. Por eso, de vez en cuando, recibir una inyección de aquello está buenísimo. Hace poco, cuando estuvo en Argentina, a Paul le preguntaron en una entrevista cómo hacía para seguir pegándose palazos y saliendo de gira cada seis meses. Y contestó algo que tenía mucho que ver con la energía de “She Loves You”. Dijo que cuando llega a la sala, prende el equipo y escucha el “track”, el ruido a encendido, eso ya lo pone en tensión. Y es tal cual. Para resumirlo, es la gran motivación que me dio “She Loves You” en esa primera etapa. Fue lo que me trajo hasta acá.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

"A Day in the Life" es la mejor canción de los Beatles, según Rolling Stone.


A cuarenta años de la edición de "Let it be", último disco de la banda británica, la revista estadounidense organizó un ranking especial.

ELEGIDO. El video del tema, incluido en el disco "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" de 1967.


La revista Rolling Stone ha elegido "A Day in the Life", compuesta por John Lennon y Paul McCartney, como la mejor canción de la banda británica The Beatles entre una lista de cien temas en la que la siguen temas tan conocidos como "I Want to Hold Your Hand" y "Strawberry Fields Forever".

Esas canciones ocupan los tres primeros puestos de un ránking elaborado para una edición de coleccionista con la que esta publicación quiere celebrar el 40 aniversario de la edición del último disco del grupo, "Let It Be" (1970).

Los diez primeros puestos pueden consultarse hoy en la página web de la publicación estadounidense.

El músico británico Elvis Costello es el encargado de escribir la introducción de la revista dedicada al "mejor grupo de todos los tiempos", según Rolling Stone.

En su introducción, Costello destaca la evolución que la banda experimentó en sus diez años de existencia (1960-1970).

Lennon, McCartney y (George) Harrison tenían una sensacional calidad como compositores y entonces empezaron a crecer de verdad", señala Costello en su texto, donde asegura que la banda pasó de escribir "letras sencillas de amor a historias adultas, como
'Norwegian Wood', que hablan de la cara agridulce del amor".

El músico subraya así que los cuatro de Liverpool -Lennon, McCartney, Harrison y Ringo Starr- crearon temas que hablaban "de ideas más importantes de las que cabría esperar de un grupo de pop pegadizo", por lo que se aseguraron un lugar en la historia de la
música.

La revista define a la canción líder de la lista, "A Day in the Life", incluida en "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" (1967), como "la mejor colaboración" entre Lennon y McCartney, pese a que no uera reconocida "como la obra maestra de la banda hasta los años ochenta".

Tras ella, se sitúan "I Want to Hold Your Hand", la primera canción que muchos estadounidenses escucharon de la banda, y "Strawberry Fields Forever", en la que Lennon rememora su infancia, así como el conocido "Yesterday", tema que Rolling Stone asegura que es el más versionado de la historia, y el titulado "In My Life".

Completan las diez primeras posiciones del listado de la revista: "Something", "Hey Jude", "Let It Be", "Come Together" y "While MyGuitar Gently Weeps".

Pese a estar el ránking dominado por canciones firmadas por Lennon y McCartney, dos de los diez mejores temas de The Beatles -"Something" y "While My Guitar Gently Weeps"- fueron compuestos por Harrison.


Fuente: EFE.

lunes, 12 de abril de 2010

BEATLES; Causas y cronología de una separación




Por: Marcelo Cases.

El 10 de abril de 1970, como promoción del lanzamiento de su primer disco solista, Paul McCartney emitió un comunicado de prensa en forma de cuestionario, en donde respondía preguntas sobre dicho álbum y deslizaba algunos comentarios sobre la actualidad de Los Beatles.

Textualmente, decía Paul:

Pregunta: "¿Estás planificando un nuevo álbum o simple con los Beatles?"

"No."

P: "¿Este álbum es un descanso de tu trabajo con los Beatles o el comienzo de una carrera solista?"

"El tiempo dirá. Siendo un álbum en solitario significa el comienzo de una carrera solista, y no haber sido hecho con los Beatles significa que es un descanso de ellos. Así que es ambas cosas."
P: "¿Es tu distanciamiento de los Beatles temporario o permanente, debido a diferencias musicales o personales?"

"Diferencias personales, de negocios, musicales, pero más que todo porque la paso mejor con mi familia. ¿Temporaria o permanente? Realmente no lo sé."

P: "¿Pensás que Lennon-McCartney volverán a ser una sociedad musical activa nuevamente?"

"No."

Estas revelaciones cayeron como una bomba, ya que el malestar existente dentro del grupo se había mantenido en secreto durante varios meses.

Paul aparecía como el responsable de la ruptura. Además, acto seguido entabló juicio contra John, George y Ringo por el manejo de Apple records. Era evidente para la opinión pública que Paul era el culpable de terminar con el Sueño, estigma que lo persiguió durante muchos años.

Sin embargo, si tuviéramos que resumir los motivos de la separación de los Beatles en una sola causa, esta sería sin dudas la perdida de interés de John Lennon en el grupo y el comienzo de su nueva vida con Yoko Ono.

Menos de 3 años antes de estos hechos, en junio de 1967, los Beatles habían maravillado al mundo con la aparición de Sergeant Pepper´s lonely hearts club band, considerado por muchos analistas como la mayor obra del rock, y la más influyente, de todos los tiempos. ¿Qué ocurrió en esos 34 meses para llevar al grupo desde la más alta cumbre de la creatividad a una ruptura tan amarga, agresiva y deprimente?, ¿qué cambios experimentó John?

El origen del distanciamiento entre los Beatles se remonta a varios años antes de su ruptura. ¿Cuándo comenzaron y cuáles fueron las tensiones que llevaron a la separación? Podríamos empezar por 1966...

Agosto de 1966: Los Beatles dan su último concierto poniendo punto final a las giras debido al hartazgo, sobre todo de John y George, por los efectos de la Beatlemanía. Pasan los siguientes 3 meses sin actividad grupal, dando lugar a rumores de separación. Sin embargo, en noviembre de ese mismo año y tonificados con la libertad y el tiempo de que disponían sin giras, los Beatles comienzan la grabación de Sergeant Pepper's.

Agosto de 1967: Muere en forma accidental (algunos especulan que fue suicidio) Brian Epstein, su manager desde los primeros tiempos de Liverpool. Muchos expertos en Beatles coinciden en señalar este acontecimiento como el comienzo del fin del grupo. Además de encargarse de manejar todos los aspectos administrativos del negocio, Brian era de las pocas personas que gozaban de una relación estrecha y de mucha confianza con los Beatles. Su muerte golpeó especialmente a John, quien se sintió asustado y desprotegido sin su presencia; tanto que años después declaró que luego de la muerte de Brian, pensó que los Beatles estaban terminados. Es así que Paul, tratando de suplir la ausencia de Brian y para mantener vivo el espíritu del grupo, comienza a tomar las riendas, intentando ejercer el liderazgo tanto en cuestiones artísticas como de negocios. Con la perspectiva que nos da el tiempo, está claro que las intenciones de Paul eran buenas y que estaba intentando salvar al grupo. Sin embargo, podía ser arrogante y poco contemplativo con las opiniones de los demás, y además, sus interlocutores no eran músicos principiantes sino los otros tres Beatles. Resultaba lógico que sus compañeros comenzaran a sentirse molestos con sus actitudes.

Mayo de 1968: A poco de volver de la experiencia grupal de meditación en la India, John se separa de su esposa, Cynthia, y comienza su vida con Yoko Ono. John pasó momentos especialmente vacíos a lo largo de su carrera con los Beatles. Ya en 1964 y 1965 había escrito canciones autobiográficas (como "I'm a loser" y "Help"). Estaba casado con Cynthia, compañera desde sus días de adolescencia en Liverpool, una chica muy convencional para las inquietudes de John. Vivían en un suburbio de clase alta de Londres, frente a un campo de golf y rodeados de casas de agentes de bolsa. Posteriormente, John se referiría a ese momento de su vida como su período de "Elvis gordo". En eso estaba, cuando conoce a Yoko, una artista japonesa de vanguardia quien literalmente le voló la cabeza. John se sacude la modorra de todos esos años, y experimenta una sensación de libertad y de nuevos intereses que comienzan a alejarlo de sus compañeros de grupo. A partir de aquí todo se desmoronaría, a pesar de que increíblemente seguían produciendo genialidades en sus discos. La grabación del Álbum Blanco, entre mayo y octubre de 1968, llevó la tensión entre ellos a un límite. La presencia de Yoko en el estudio se hizo habitual y además, el resto de los Beatles, sobre todo Paul, tenían que soportar los comentarios y sugerencias musicales de Yoko, con el beneplácito de John. La antigua camaradería y colaboración prácticamente habían desaparecido. Incluso Ringo, aburrido y hastiado de ese ambiente, abandonó el grupo durante un par de semanas, pero fue convencido de volver.

Enero de 1969: Sin embargo, las sesiones de su nuevo proyecto Get back / Let it be serían todavía peores. Yoko seguía en el estudio e inseparable de John. El nuevo grado de tensión entre ellos produjo la renuncia de George luego de una discusión musical con Paul, pero también al poco tiempo volvió convencido por los otros.

Junio de 1969: Los Beatles, desencantados con los resultados de las sesiones de Let it be, contra todos los pronósticos deciden volver a grabar un nuevo álbum. Entre junio y agosto de 1969 graban la joya que resultó ser su último disco, "Abbey Road". Si bien la idea era volver a grabar como en los viejos tiempos, esto se frustró ya desde el comienzo. John, junto con Yoko, sufrieron un accidente de tránsito. Al no poder participar del principio de las sesiones, el resto de los Beatles comenzaron a grabar sin él. Esta modalidad de trabajo continuó con la llegada de John; como resultado, fueron raras las oportunidades en que los cuatro Beatles coincidieran en el estudio durante las sesiones. Para colmo, como Yoko estaba todavía convaleciente, a John se le ocurrió hacer llevar una cama, provista de un micrófono, al estudio, para que ella pudiera estar presente y hacer sus comentarios. Parecía que John intentaba irritar deliberadamente a sus compañeros, lo que efectivamente lograba. Sin embargo, hacía más de un año que John había pasado de las drogas psicodélicas a drogas más duras, como la heroína. Estas actitudes de no poder separarse de Yoko (a veces, hasta iban al baño juntos) y los violentos cambios de humor que inhibían a sus compañeros, eran síntomas de los efectos de la droga.

Septiembre de 1969: Un mes después de finalizar la grabación de Abbey Road, los Beatles vuelven a reunirse para firmar un nuevo contrato con Capitol Records. John acababa de superar su adicción a la heroína. Paul, esperanzado e infatigable tratando de entusiasmar a sus compañeros, piensa que su alejamiento del público los estaba perjudicando y les propone regresar a las raíces, volviendo a hacer actuaciones en lugares chicos. A lo que John le responde: "Bueno, ¡y yo creo que estás loco!", y ante el estupor general les dice directamente que se va del grupo. Esta fue la última ocasión en que los cuatro Beatles estuvieron juntos.

Existen otros hechos que contribuyeron a la ruptura; la situación financiera de Apple Records y las discusiones por su nuevo apoderado, Allen Klein, entre Paul y el resto. Pero incluso estos problemas podrían haberse manejado, si John no le hubiese soltado la mano al grupo.

Años después, John explicó muy gráficamente sus sentimientos de la época: "Cuando conocí a Yoko fue como cuando conocés a la primera mujer y dejás a los muchachos en el bar y ya no vas más a jugar al fútbol... una vez que yo encontré a "la" mujer, para mi los muchachos dejaron de encerrar cualquier interés... Mi viejo grupo quedó atrás en el instante en que conocí a Yoko. En ese momento no lo sabía en forma consciente, pero eso era lo que estaba pasando. En cuanto la conocí, fue el fin de los muchachos, pero ocurrió que los muchachos eran famosos, no eran sólo los tipos del bar del barrio".

Resulta mucho más agradable recordar y escribir sobre la genialidad artística de los Beatles y sobre la alegría y las emociones que transmitieron y siguen transmitiendo a millones de personas. Pero esta fecha "impone" recordar su ruptura.

Sin embargo, hoy, en homenaje a su legado y para emocionarse una vez más, uno puede sentarse en un sillón cómodo y disfrutar del tema que más guste. Por mi parte, elijo "A day in the life", "Eleanor Rigby" o "Here comes the sun". O los tres juntos...

A 40 años del final de los Beatles: elogio de las leyendas que siguen marchando


A cuatro décadas del comunicado en el que se formalizaba la ruptura del grupo. En medio de una oleada de homenajes y reconocimientos, los fab four que siguen con vida se mantienen en marcha: McCartney está de gira y Ringo Starr se prepara para presentar en vivo su último disco.



Por: Guillermo dos Santos Coelho


EN VIVO. McCartney y Ringo Starr, la última vez que tocaron juntos en vivo, en abril del año pasado, durante un recital de beneficencia en Nueva York.

1

Aquí un fragmento de "Walk with you", el flamante tema que Ringo Starr y Paul McCartney cantan juntos.

Los Beatles son pródigos en aniversarios espectaculares. Sin ir más lejos, el año pasado, los 40 años de la icónica foto de portada del álbum Abbey Road congregó a cientos de fanáticos de todo el mundo que reprodujeron a su modo la imagen una y mil veces. Mañana se cumplirán cuatro décadas del final formal del grupo y entre la memorabilia multiplicada y el material regurgitado por la industria discográfica, se puede perder de vista algo: lo que queda de los fab four, aunque sin los brillos del pasado, sigue de pie y en marcha.

Un elogio para las leyendas. Bajo la sombra del grupo de rock más famoso de la historia, hasta el punto de exceder las fronteras de la música para ser un fenómeno social sostenido por décadas, el aniversario de la disolución encuentra a Paul McCartney y Ringo Starr sobre los escenarios.

Hace menos de una semana, McCartney dio un sentido recital en San José de Puerto Rico, en el marco de su gira Up and coming. Ahora se tomará un descanso, pero volverá a tocar el 27 de mayo, en México.

En tierra boricua, McCartney demostró que no reniega de su pasado. Por otra parte, ¿cómo renegar de ese catálogo?. El concierto en Puerto Rico funcionó en modo random y mostró, por ejemplo, obras tempranas de los Beatles como And i love her, del disco A hard day's night, o I've just seen a face, de Help!. También una gema del Album Blanco, como Blackbird. Y retazos del final, como The long and winding road.

Ver a McCartney hoy es también acercarse a George Harrison y John Lennon. En el recital sonó Something, del primero, y A day in the life y Give peace a chance, en un homenaje al segundo. En medio de esas "obligaciones", suenan temas de Wings, su anclaje postBeatle, y también canciones de su último disco de estudio, Memory almost full, de 2007. Por ahí, entonces, Dance tonight, un single digital de ese disco, suena a modo de recordatorio de que, más allá de los recuerdos, algunas llamas siguen vivas.

Lo mismo debe pensar Ringo Starr. Bajo la idéntica sombra de las glorias pasadas, el baterista comenzará su propia gira en junio para presentar su último disco Y Not, que ya tiene varias semanas de vida. El eterno menospreciado de los Beatles se produjo a él mismo en lo que definió como su trabajo más íntimo.

Entre lo mucho que une a McCartney y a Starr, hay algo más que el recuerdo de haber pertenecido a la banda más grande del planeta: es la necesidad de seguir creando aún cuando ya se alcanzó la perfección. Justamente, el primer corte del disco del baterista está cantado por los dos Beatles con vida. Se llama Camino contigo (Walk with you). Y su coro, con ambas voces, es esclarecedor: Cuando camino contigo / Cuando hablo contigo / Todo estará bien.

domingo, 11 de abril de 2010

40 AÑOS SIN LOS BEATLES





Hace cuatro décadas, el gran fenómeno musical y cultural que protagonizaron los Beatles llegó formalmente a su fin. Todas las innovaciones que introdujeron en la música popular se desvanecieron o adocenaron. Pero su existencia marcó el comienzo de una nueva época, en la que predomina el gran mundo urbano pop.



Por: Jorge Fondebrider





VERTIGO. En apenas 7 años, desde 1963 hasta 1970, los Beatles mutaron desde un latoso sonido beat a melodías más experimentales.

Los Beatles se separaron en abril de 1970, lo que significa que, aunque cada uno haya desarrollado su propia carrera solista, ya llevamos cuarenta años sin ellos. Ahora bien, ¿es realmente así? ¿Su rastro puede seguirse únicamente en el mero epigonismo de grupos tales como Tears For Fears o, más cerca en el tiempo, de Oasis, o trasciende incluso la música y sus modos de producción para instalarse de manera palmaria en la esfera de nuestra propia y personal intimidad?

Una primera alternativa es pensar la historia en estos términos: Los Beatles empezaron siendo un grupo de rock entre tantos otros. En sus primeros discos –vale decir, Please Please (1963), With The Beatles (1963), A hard days night (1964) y For sale (1964)– alternaron versiones del rock ´n´roll negro (Little Richard, Chuck Berry, Larry Williams), blanco (Carl Perkins, Gene Vincent, Buddy Holly) y adaptaciones del rhythm & blues (Ray Charles, los Isley Brothers, The Coasters, The Miracles) con temas propios, por cierto, muy básicos. Estos últimos, sin embargo, a partir de Help (1965), Rubber Soul (1965) y, sobre todo, Revolver (1966) fueron ganando en complejidad y, al mismo tiempo, planteando lo que por entonces constituyó una gran novedad porque, de manera progresivamente excluyente, las composiciones de los Beatles fueron desplazando a sus versiones de temas ajenos. Dicho de otro modo, las canciones salían del seno del grupo, costumbre que, ya sea por motivos estéticos o puramente financieros, terminó por imponerse en el ámbito del rock y de la música popular. No importa aquí si ellos fueron realmente los primeros o no.

Lo que sí es importante es que, debido a su éxito y a la necesidad de emularlos, otros músicos empezaron a hacer lo mismo, primero, en ambas márgenes del Atlántico y, luego, en el mundo entero. Entonces, aunque hoy nos parezca lo más normal del mundo, ésta es una importante costumbre que gracias a ellos se volvió la norma de una parte sustantiva de la música popular.

Luego, en 1967 –año de la edición de Sgt. Pepper's Lonely Heart Club Band y Magical Mistery Tour –, los Beatles dieron un salto cualitativo produciendo, con el primero de esos dos álbumes, una verdadera revolución: un disco de música popular que era algo más que una mera colección de canciones y que se constituía en una serie conceptual la cual, además, de la dignidad artística brindada al objeto gracias a la tapa de Peter Blake, por primera vez en la historia ofrecía las letras de las canciones para su lectura. La música –que no fue unánimemente aclamada– apelaba a toda la tecnología disponible en el momento, comenzando de ese modo a hacer que el estudio de grabación fuera el verdadero instrumento de los músicos. Esa circunstancia se convertiría en otra personalísima marca de fábrica, repetida tanto en el White Album (1968) como, fundamentalmente, en Abbey Road (1969). El impacto para la mayoría de sus contemporáneos fue tremendo. De hecho, inmediatamente después de Sgt. Pepper´s... The Times del 29 de mayo de 1967 publicó en su portada que el disco alentaba "la esperanza sobre el progreso de la música pop", que efectivamente se produjo cuando ese mismo año tanto Pink Floyd, como los Rolling Stones, The Kinks, The Zombies y muchos otros grupos británicos trataron de copiar esa idea con muy buenos resultados.

En tercer lugar, considérese que, al tratarse de ingleses, la influencia de la música estadounidense –en el caso de los Beatles, el rock ´n ´roll, el rhythm & blues, el country & western– fue filtrada y sometida a una lectura particular: acentos cambiados, síncopas diferentes, arreglos cargados con elementos ajenos a la tradición norteamericana. En una rápida enumeración, los de la música de vodevil y la ópera ligera (género al que son afectos los británicos desde que Gilbert y Sullivan lo impusieron a fines del siglo XIX), los de la música de cámara y orquestal (acá no queda más remedio que hablar de la influencia del productor y arreglador George Martin, cuyas ideas y conocimiento musical lo convirtieron, sin la menor duda, en un quinto integrante del grupo –cfr. temas como "Yesterday" y "Eleanor Rugby", con sus respectivos cuartetos de cuerda, o la utilización de la trompeta barroca en "Penny Lane", o el uso de la orquesta en "A Day in the Life"), los de la música electroacústica y de vanguardia (McCartney, en sus memorias se refiere explícitamente a John Cage y son más que conocidos los experimentos de John Lennon para la composición y grabación de, por ejemplo, "Strawberry Fields Forever"), los de la música de la India (George Harrison, gran admirador y discípulo de Ravi Shankar, la popularizó en Occidente), etcétera.

Con todo ello, los Beatles crearon un sonido de fondo que ya estaba muy lejos del rock tradicional, sobre el cual pusieron melodías fácilmente reconocibles que, notablemente enriquecidas por los arreglos de voces, les permitieron ponerse a la cabeza de la mayoría de sus contemporáneos. Estos, en más de una ocasión, debieron recurrir a otras tradiciones –principalmente, las del jazz, la música sinfónica, el blues y otras músicas folclóricas– para distinguirse de los Beatles, quienes, en cierto modo se convirtieron en una suerte de síntesis enciclopédica de varios tipos de música, algo que, más adelante podrá corroborarse en otros grandes músicos populares, como, por ejemplo, Richard Thompson, Elvis Costello y, más cerca en el tiempo, Beck.













Está claro que, por más originales que hubieran sido musicalmente, eso sólo no habría bastado. Deben entonces agregarse otros elementos, en su mayoría externos: el carisma del grupo, el hábil manejo que hicieron de su imagen, la publicidad en torno de sus vidas, las operaciones de prensa y, por encima de todas las cosas, las particulares condiciones de la época.












Aquellos fueron los días

Decir una vez más que el mundo, en la década de 1960, era otro es una perogrullada. Pero no hay otro remedio que repetirla y rendirse a su melancólica evidencia. Barry Miles en su excelente autobiografía a cuatro manos de Paul McCartney (Hace muchos años, espléndidamente traducida por Rosa Gorgatelli y originalmente publicada por Emecé en 1997), recuerda que "en 1963, el affair Christine Keeler-John Profumo pondría fin a trece años de gobierno Tory ( ...)", lo cual significó el acceso al poder del Partido Laborista de Harold Wilson, con su correlato de ascenso social de la clase trabajadora. Muchos jóvenes pertenecientes a ese estrato, beneficiados por lo aprendido en las escuelas de arte –creadas para que los hijos, cuyos padres habían muerto en la Segunda Guerra, se formaran y les dejaran tiempo para trabajar a las madres–, accedían así a una nueva época, donde "todo lo moderno era in y todas las cosas y las personas viejas eran out" y donde además, por la inmensa corrupción existente tanto en el mundo de los negocios como en la policía, había dinero fácil. "La otra cara de la moneda –anota Barry Miles– era la libertad personal y la fiesta constante que era el Londres de la década de los 60".

Había empezado el "Swinging London", termino acuñado por la revista Time para designar al lapso de efervescencia cultural que vivió la capital británica a partir de la segunda mitad de la década de 1960, convirtiéndola en el centro mundial de la cultura y la moda. "Fue como vivir en el siglo de Pericles, en la Francia de la Belle Epoque", me dijo en una entrevista Ian Anderson, el líder de Jethro Tull, y agregó: "Ese tipo de creatividad de la que estamos hablando ocurre una vez por siglo en cada dominio del arte. Tuvimos la suerte de que ocurrió cuando nosotros éramos jóvenes. Fuimos testigos y protagonistas de ese fenómeno. Tuvimos a los Beatles, a los primeros Stones, a Traffic y, por el lado de los EE.UU., a Frank Zappa y sus Mothers of Invention, a Captain Beefheart, quizás a los Grateful Dead. Fueron seis o siete años de mucha creatividad. Se hicieron cosas que nunca antes habían sido hechas y después, se acabó. Nunca más va a haber nada tan interesante en los dominios del pop y del rock".

Para corroborar estos dichos, a principios de los años setenta, cuando los Beatles ya se habían separado, John Lennon, a punto de cumplir los 30 años, señaló que el sueño se había acabado. Algo más tarde, Bob Dylan llevó esta afirmación a un extremo paradójico: cuando se perdió el "roll", el rock se terminó. Dylan se preguntaba: "¿Qué son todas esas pavadas de glam rock, rock sinfónico, new wave, grunge? ¿Estrategias de las compañías vendedoras de gaseosas? Es posible que dentro de algún tiempo la música ya no dependa de los músicos, sino de los departamentos de extensión musical de Coca Cola o Pepsi". Ese tiempo del que en los años 90 hablaba Dylan ya llegó. Hoy, más que nunca, el rock y, sobre todo, el pop son músicas adocenadas, que carecen de ideología o, a lo sumo se resuelven en eslóganes del tipo "liberen a Willy" o "no se puede vivir sin amor". No hay nada comparable a la versión que Jimi Hendrix hizo del himno de los Estados Unidos en Woodstock, imitando con su guitarra el sonido de las bombas que por esos mismos días caían en Vietnam. Ese lugar ahora lo ocupa Bono, quien después del catering, le pide a la gente en los recitales que use el celular para donar plata para una siempre hambreada Africa. ¿Es de extrañarse entonces que la poca revulsión que se le pide al género apenas esté presente en las crueles y magníficas criaturas de Diego Capusotto, a veces más reales que los propios satirizados?


Nuestros Beatles

Con todo, más allá de las razones técnicas y de aquéllas que se explican por el momento en que irrumpieron, resta todavía saber por qué además de haber marcado a fuego las últimas cuatro décadas de la música y de haberse convertido en clásicos, se constituyeron, directa o indirectamente y prácticamente en el mundo entero, en la banda sonora de al menos cuatro generaciones. , de donde salió enteramente convertido a la causa beatle.

Seguramente no tengo una respuesta que valga para todos, pero sí una intuición plausible que me indica que muchos de nosotros hemos hecho de los Beatles parte de nuestra propia intimidad. Todos recordamos cuándo los escuchamos por primera vez, cuál fue el primer disco que nos compramos, cómo reaccionamos cuando nos enteramos de que se separaban y, para ponerle punto final a la cosa, en qué circunstancias nos enteramos de que habían asesinado a John Lennon, con lo que terminaba la fantasía de una hipotética reunión. De hecho, con todos esos recuerdos ajenos alguna vez me propuse hacer un libro que nunca se publicó. Allá estaban, por ejemplo, Gabriel García Márquez, que decía: "Tengo la impresión de que el mundo fue igual desde mi nacimiento hasta que los Beatles empezaron a cantar. Todo cambió entonces". También el delirante Timothy Leary, quien había declarado que los Beatles eran mutantes, "prototipos de agentes evolucionados enviados por Dios, dotados con el misterioso poder de crear una nueva especie humana, una raza joven de hombres libres y sonrientes". Recuerdo igualmente la conversión de Tomás Eloy Martínez, por entonces en Primera Plana, quien decía haberlos detestado hasta que lo mandaron a cubrir el estreno cinematográfico de A hard day´s night, de donde salió enteramente convertido a la causa beatle.

O el testimonio de Ric Caddel, un muy buen poeta británico ya fallecido, quien me contó que, de adolescente, su hermana mayor lo había llevado a verlos en vivo en un teatro de Durham y él, al día siguiente, se gastó todos sus ahorros para comprarse algunos de sus Lp, los cuales en algún momento heredó su hija y que ahora atesoraban sus nietos igualmente fanáticos de los Beatles y de sus ediciones premium. O el magnífico relato de Hanif Kureishi, en el que contaba cómo, a los 13 años, los descubrió, en una clase de música de la secundaria, cuando el profesor le hizo escuchar a la clase "She's Leaving Home", en un intento de demostrarle que los Beatles no podían haber compuesto algo así. O el testimonio del poeta francés Yves Di Manno, que escribió que Sgt. Pepper... "contribuyó a sacarme de la infancia, pero aunque en aquel momento lo escuchaba sin cesar, estaba lejos de comprender las letras", por lo que empezó a tratar de traducirlas, dando así comienzo a una carrera que lo llevaría a ser traductor de Ezra Pound, William Carlos Williams y George Oppen. O el entusiasmo del pianista Keith Jarrett cuando se editó Abbey Road, un disco que, según declaró, se llevaría a una isla desierta ...

Y todavía mucho más acá, compartiendo experiencias análogas, los que esperamos que después de "Hey Jude" pusieran "Don't Let Me Down", para así poder permanecer abrazados un rato más con la chica que nos gustaba; los que nos indignamos cuando esa otra chica perdió en Odol Pregunta por no saber que la actriz de Maravilloso agujerito - la primera película producida por George Harrison– era Jane Birkin; los que comprábamos las figuritas de los Beatles –la número 50, los "Beatles pelados", era la más difícil–; los que discutimos cada tapa desde Revolver en adelante
; los que descubrimos que "Her Majesty" estaba al final de Abbey Road, escondida; los que discutimos airadamente con los fanáticos de los Rolling Stones, porque, así como había que elegir entre Boca y River también había que hacerlo entre unos y otros; los que en la cancha cantamos usando la melodía de "Ob-la-di Ob-la-da" y los que la oyeron en el jardín de infantes, alternada con "Yellow Submarine"; los que en tiempos de dictaduras militares supimos que era cierto que los Blue Meanies se habían mudado a la Argentina; los que descubrimos que a nuestros hijos también les gustaban y un día empezaron a sacar las canciones en la guitarra, exactamente como habíamos hecho nosotros, transmitiéndoles ese gusto a sus propios hijos para llegar al punto en que, cuando Paul McCartney tocó en River, se podía ver a tres generaciones de una misma familia compartiendo la música.

Todo eso y muchas otras cosas son los Beatles: melodías que uno siempre reconoce y que nos acompañan en la versión mono o en la estéreo, ya se trate de discos analógicos, o de digitales, o de inmateriales MP3. Y así transcurrieron estos cuarenta años desde que se separaron y no hubo ya Beatles.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Beatles_40 años después, siguen generando ganancias


Los Beatles rompen récords de ventas

Más de 2.250.000 álbumes en cinco días


Los Beatles rompen récords de ventas
Los álbumes remasterizados volaron en las disquerías
Foto: EFE

LOS ANGELES (AP).- Casi 40 años después de su separación, los Beatles siguen batiendo récords de ventas de discos.

EMI Group PLC dijo que los consumidores en América del Norte, Japón y el Reino Unido compraron más de 2.250.000 copias de los álbumes remasterizados del legendario grupo en los primeros cinco días desde que comenzaron a distribuirse, el 9 de este mes.

La mayoría de los récords rotos fueron por la mayor cantidad de títulos simultáneos por un mismo artista en los listados de más ventas. En la lista de la revista Billboard , por ejemplo, la banda tenía 16 títulos entre los 50 más vendidos, incluyendo la totalidad de los 14 discos remasterizados y dos estuches especiales.

Los álbumes originales de los Beatles en el Reino Unido fueron remasterizados en el estudio Abbey Road de Londres durante los últimos cuatro años, y su difusión coincidió con la venta de The Beatles: Rock Band , un videojuego para diferentes consolas.

sábado, 8 de agosto de 2009

ABBEY ROAD_A 40 años...


Cientos de fans y seguidores de The Beatles celebraron hoy en Londres el 40 aniversario del legendario álbum "Abbey Road", al vestirse como los integrantes del grupo y recrear la portada del disco.

Los fanáticos revivieron la mítica portada de "Abbey Road" a las 11.30hs. (Ap)

Los simpatizantes de The Beatles cruzaron la senda peatonal de Abbey Road exactamente a las 11.30am, 40 años después que la banda posara allí para la icónica imagen del disco, tomada en 1969 por el fotógrafo Iain Macmillan.

La fotografía, y el hecho de que Paul McCartney aparecía sin calzado, dieron origen en su momento al rumor de que el roquero inglés había muerto, y que había sido reemplazado por un doble.

El álbum "Abbey Road", lanzado el 26 de septiembre de 1969 y que lleva el nombre del famoso estudio homónimo, es considerado como la obra cumbre del grupo británico. Fue producido y orquestado por George Martin para Apple Records, con Geoff Emerick como ingeniero de grabación, Tony Banks como operador de cinta y Alan Parsons, que participó como asistente. Contiene algunas de las canciones más reconocidas del grupo, como "Something", "Come Together", "Oh! Darling" y "Here Comes the Sun". Se trata del último disco que los Beatles hicieron como conjunto, ya que "Let It Be", lanzado en el año siguiente, había sido grabado con anterioridad.

sábado, 25 de julio de 2009

Los fans de los Beatles van a celebrar los 40 años de la mítica portada de Abbey Road

A las 10.35 horas del 8 de agosto de 1969, el fotógrafo Iain MacMillan tomó seis fotos de la legendaria banda de Liverpool cruzando la calle donde se encuentran los estudios de Abbey Road. Una de esas imágenes ilustra el disco de los Beatles del mismo nombre, y se transformó en leyenda. Cientos de sus seguidores van a celebrarlo... cruzando esa misma calle.

ABBEY ROAD. La mayor parte de las grabaciones del disco fueron realizadas entre el 2 de julio y el q de agosto de 1969. La foto, con Paul Mc Cartney descalzo y marcando un paso distinto al de sus compañeros, dio lugar a muchas especulaciones.

Cientos de seguidores de los Beatles cruzarán el próximo mes el mítico paso de cebra londinense de Abbey Road, para celebrar el cuadragésimo aniversario de la famosa foto que lució la portada del legendario disco homónimo.

Los fans del cuarteto atravesarán la calle a las 10.35 horas GMT del 8 de agosto, justo cuatro décadas después de que el fotógrafo Iain MacMillan tomara una de las imágenes más conocidas de la historia del pop, adelantó hoy Richard Porter, organizador del acto.

La fotografía muestra a John Lennon, Ringo Starr, Paul McCartney y George Harrison atravesando casi en fila india el paso de cebra, mientras en la luminosa calle se aprecian automóviles estacionados y un señor que observa el desfile desde lejos.

En declaraciones al vespertino Evening Standard, Porter, dueño de una cafetería bautizada con el nombre de la banda, comentó que espera una "mayor" afluencia de "beatlemaníacos" que hace diez años, cuando se celebró el trigésimo aniversario.

Además, una banda de tributo a los Beatles, los Sgt Pepper's Only Dart Board Band, encabezará el evento en el paso de cebra, adonde llegará en una réplica del Rolls-Royce psicodélico de Lennon, y ofrecerá por la noche un concierto en el West End londinense.

En la icónica imagen, fruto de una sesión fotográfica de diez minutos en la que MacMillan sólo captó seis fotos, resulta llamativo que McCartney (de traje oscuro) aparece descalzo y sin marcar el mismo paso que sus compañeros.

Según una teoría bastante extendida, la escena representaría una procesión fúnebre en la que McCartney sería el muerto; Lennon (de traje blanco), el clérigo; Starr (de traje negro), el agente funerario; y Harrison (en camisa y pantalones vaqueros), el enterrador.

El disco Abbey Road, que contiene canciones tan famosas como Come together y Here comes the sun, se publicó el 26 de septiembre de 1969 y se erigió en el cuarto álbum más vendido de la década de los sesenta en el Reino Unido.

Con los años, el paso de cebra, situado cerca de los históricos estudios de grabación de Abbey Road, se ha convertido en una atracción turística en la que se han detenido millones de visitantes para imitar al conjunto de Liverpool y hacerse la pertinente foto.

Fuente: EFE

martes, 14 de julio de 2009

THE BEATLES_LA REUNION FRUSTRADA?


Los Beatles estuvieron cerca de volver a juntarse en 1974


La iniciativa fue de Paul McCartney y John Lennon quienes extrañaban tocar juntos. Sin embargo, la idea nunca se llevó a cabo al ser rechazada por Yoko Ono.
El autor de la biografía de Paul McCartney, Peter Ames Carlin, aseguró que Los Beatles quisieron volver a tocar en 1974. Según explicó, McCartney extrañaba trabajar con John Lennon y le propuso que los cuatro músicos volvieran a subirse a loas escenarios mundiales; si bien ambos estaban entusiasmados la iniciativa fue rechazada por Yoko Ono por lo que nunca se llevó a cabo.
Carlin sostiene que McCartney visitó sorpresivamente a Lennon hace 35 años en su estudio de grabación de California y ese día, según cuenta, ambos tocaron música hasta la madrugada junto a Stevie Wonder, quien también estaba en los estudios.
La versión también fue confirmada por May Pang, quien por entonces era novia y asistente de Lennon durante su separación de Ono. No obstante, más tarde Lennon se reconciliaría con Ono y los planes para un concierto de reunión fueron cancelados.