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miércoles, 12 de marzo de 2014

HUGH LAURIE REGRESA A LA ARGENTINA PARA PRESENTAR SU ALBUM DIDN’T IT RAIN

 

Hugh Laurie

“La música nos da un confort único”

El actor de Dr. House ya estuvo en 2012 junto a su banda, con la que explora páginas remotas del jazz y el blues rural. Esta vez tocará en el Gran Rex, el sábado 15 y el domingo 16. “La gente se dio cuenta de que nuestro amor por esta música es genuino”, asegura.


Hugh Laurie

Por Joaquín Vismara

Así como existen los actores que anhelan el éxito y las mieles del estrellato, están también aquellos que le huyen a la simple idea de estar en el centro del ojo público. Hugh Laurie encaja en esta última definición: el actor británico llevaba ya dos décadas de trabajo en su país cuando decidió presentarse en Los Angeles al casting para el papel protagónico de la serie dramática Dr. House. Su histrionismo y su humor flemático fueron clave para el desarrollo del huraño Gregory House, un médico con dosis iguales de brillantez en su profesión, antipatía social y desprecio por casi toda condición humana. El éxito de la tira sobrepasó las fronteras estadounidenses y le dio a Laurie una exposición que no sólo no pudo manejar, sino que ni siquiera buscó. Acostumbrado a una vida de perfil bajo en su Oxford natal, el actor tuvo que lidiar con lo que para la industria son no más que los gajes del oficio en California: paparazzi, las reacciones tan demostrativas como intrusivas por parte de sus admiradores en la calle y la constante sensación de sentirse observado. La situación llegó a su cenit cuando, para poder pasar sus vacaciones en paz, Laurie comenzó a elegir destinos en los que la serie no estuviera en circulación.
Quizá por eso, poco antes de que Dr. House se despidiera de la pantalla chica, Laurie llevó a cabo un plan con el que saldó una deuda con sus inquietudes artísticas y que también redujo de manera exponencial su exposición pública. Después de relegar su formación musical a un segundo plano durante años, el actor grabó en 2011 su debut discográfico, Let Them Talk. El álbum, un éxito tanto comercial como con la crítica especializada, sorprendió por su contenido: lejos de indagar en la música de su país, Laurie se adentró en las páginas más remotas del jazz y el blues rural, secundado por The Copper Bottom Band, un puñado de sesionistas con años de oficio, y con el apoyo de artistas de la talla de Tom Jones, el pianista Dr. John, y arreglos del compositor y productor Allen Touissaint, figura clave de la música de Nueva Orleans. Lejos del oportunismo, el álbum permitió no sólo dar a conocer la formación musical de Laurie tras años de estudiar piano y guitarra, sino que además dejó ver que su trabajo no se quedaba sólo en buenas intenciones.


Hugh Laurie

Let Them Talk le significó al músico y actor su primera gira mundial, con la que pasó por Buenos Aires y Rosario en 2012, a pocos meses del final de Dr. House. Su estadía porteña fue en algún modo el punto de partida para la inspiración de su segundo disco, Didn’t It Rain, en el que incluyó una interpretación de “Ring of Fire”, la versión que Louis Armstrong hizo en inglés del tango “El choclo”. “Amo cada nota que tocó Satchmo, es el mejor músico que haya existido jamás”, le explicó el músico y actor a Página/12 por correo electrónico. “Cuando estuve allí fui a ver tango y, cuando sonó esa canción, el recuerdo volvió a mí de manera inmediata.”

Lejos de alejarse de su predecesor, el álbum profundiza su búsqueda por las raíces de la música estadounidense y contó con el aporte de Taj Mahal, un guitarrista que redefinió al blues en más de cincuenta años de trayectoria. El énfasis en su carrera musical llevó a Laurie a relegar su trabajo como actor (su próxima aparición en la pantalla será a mediados del 2015, junto a George Clooney, en el film de ciencia ficción Tomorrowland), por lo que tiene con este álbum una excusa ideal para su regreso a Buenos Aires, con dos shows en el Teatro Gran Rex el sábado 15 y el domingo 16.

–Tanto Let Them Talk como Didn’t It Rain consisten en versiones de viejos estándares de blues y jazz. ¿Cómo llegó a profundizar en este tipo de música en su adolescencia en Inglaterra?

–No sé realmente cómo pasó. Simplemente escuché una canción en la radio y supe al instante que ésa era la música adecuada para mí. Nunca me interesé demasiado en la música pop porque jamás me sentí conectado con ella de ninguna manera. De hecho, los únicos discos de ese género que me gustaban eran de músicos que parecían estar pasando por lo mismo que yo, como los Rolling Stones, Led Zeppelin y Steve Winwood.

–Por lo general, cuando algunos actores decidieron comenzar una carrera en la música, el público tendió a desconfiar de sus propuestas, pero éste no fue su caso. ¿Por qué cree que ocurrió?

–Creo que mucha gente desconfió y no la culpo. Yo hubiera hecho lo mismo y, a decir verdad, lo hago. Pero gradualmente pudimos ganar más público cuando se dieron cuenta de que nuestro amor por esta música es genuino y que hay músicos muy profesionales sobre el escenario, tan buenos como los que escucharían en cualquier otro lado.

–¿Cuál es la sensación más reconfortante que obtiene de la música que no consigue al actuar?

–Es algo muy difícil de poner en palabras y, al fin y al cabo, ¡para eso se inventó la música en un principio! Creo que hay un confort que todos encontramos en las canciones que no se puede hallar en ningún otro lado. Mi propia teoría es que toda la música comienza con una madre cantándole a su bebé y algunos de nosotros volvemos a ese estado mientras escuchamos música.


Hugh Laurie

–Hace tiempo declaró que solía ponerse muy tenso antes y después de los shows. ¿Pudo aprender a relajarse y disfrutarlo más?

–Creo que todos, no sólo yo, aprendimos a relajar un poco más, lo cual es fantástico. Los primeros shows fueron muy “destrozanervios”, pero ya tenemos más de un centenar de recitales encima. Aprendimos a estar más seguros de lo que hacemos y, con suerte, a ser mejores en lo nuestro.

–A la par de su carrera actoral, en 1996 publicó el policial El vendedor de armas, que se hizo conocido varios años después. ¿Tiene pensado retomar su faceta como escritor?

–Estoy quince años demorado en la entrega de mi segunda novela... ¡así que más me vale que sea lo suficientemente buena! Hoy en día, la música es mi prioridad número uno y quizá siempre lo haya sido, aunque amo actuar y escribir historias también. Soy muy, muy afortunado al tener la posibilidad de hacer cosas que amo tanto.

–A dos años de su final, ¿cómo ve Dr. House a la distancia? ¿Aceptaría tomar un rol protagónico en otra serie?

–Estoy muy orgulloso de lo que hicimos con Dr. House y siento que debería honrar esa labor al dejar pasar un tiempo prudente antes de meterme de lleno en otra cosa; no quisiera aceptar hacer otro programa de televisión sólo por querer hacerlo. Por otra parte, soy muy consciente de que no habría tenido la increíble oportunidad de tocar con tantos grandes músicos si no hubiera sido por mi carrera actoral.


lunes, 10 de febrero de 2014

LA CANTANTE JOAN BAEZ VUELVE A CANTAR EN BUENOS AIRES.


Joan Baez



  “Hoy no hay una causa única que aglutine a la gente”

 La cantante de 73 años es un icono del renacimiento del folk en los ’60, cantó al lado de Martin Luther King, “descubrió” a Bob Dylan y se hizo amiga de Mercedes Sosa. Su regreso a Buenos Aires será a treinta y tres años de su última e histórica visita.


 Por Claudio Kleiman

¿Cómo hablar con un icono? Esa es la pregunta que se hace este cronista mientras espera una llamada internacional que lo va a poner en contacto con Joan Baez. La sola mención de su nombre –una sílaba que al pronunciarla ya evoca dulzura y feminidad, seguida de un apellido latino que revela parte de sus raíces (su padre era mexicano)– conjura la visión de los años ’60, el renacimiento del folk, las marchas de protesta, los movimientos pacifistas, la oposición a la Guerra de Vietnam, Bob Dylan, “We Shall Overcome” (la canción popularizada por Pete Seeger que Baez cantó en la legendaria marcha por los derechos civiles en Washington DC, 1963)... Y más adelante, su participación en Woodstock o en la Rolling Thunder Revue de Dylan a mediados de los ’70, o su visita a la Argentina en plena dictadura militar.

Justamente, lo que posibilita el contacto telefónico es la nueva visita a Buenos Aires, después de treinta y tres años de ausencia, de la reina del folk: Baez lleva ese título con suprema elegancia desde comienzos de los ‘60. El Gracias a la vida tour 2014 traerá a la cantante a América latina, en un recorrido que abarcará también a Uruguay, Chile y Brasil, y la depositará en la Argentina para dos recitales en el Gran Rex los días 6 y 7 de marzo.

Pero todas estas elucubraciones se cortan cuando suena el teléfono y del otro lado de la línea, en lugar del procedimiento habitual que implica la intermediación de un representante avisando que va a comunicar con el artista, aparece directamente una voz dulce e inconfundible que dice simplemente, “Hello, it’s Joan Baez here.” La leyenda es un ser humano, que a sus 73 años mantiene el tono juvenil y la desenvoltura en su manera de hablar, y se expresa con lucidez y buen humor sobre una serie de tópicos que abarcan desde Bob Dylan hasta Mercedes Sosa y desde Martin Luther King hasta Barack Obama. Pero para hablar del pasado de un mito, nada mejor que empezar por el futuro inmediato.

Joan Baez


–¿Cómo van a ser sus shows en Buenos Aires?

–Voy a estar con un músico que toca siete instrumentos y con un percusionista, que además es mi hijo: esa es toda la gente que me acompaña en el escenario. Por supuesto, el hecho de tocar con mi hijo es maravilloso, me siento muy afortunada. En este momento todavía estoy armando lo que va a ser mi show para América latina, pero probablemente va a ser una mayoría de canciones en inglés, muchas de las cuales la gente puede reconocer, y también alguna en español.

–Aun reconociendo que es imposible recorrer su carrera en un show, ¿piensa tocar canciones viejas y nuevas?

–Sí, tiene que ser así, porque son más de cincuenta años
(se ríe). Tiene que ser una mezcla, y tiene que ser una buena mezcla. Si la canción es vieja, tiene que ser hecha de una manera fresca, porque no quiero que la noche sea simplemente nostalgia, aunque un poco de nostalgia es inevitable y eso está bien. Pero tiene que ser fresco, esa es la palabra clave.

–¿Puede ser que aparezca “Gracias a la vida”?

–Seguramente. Va a haber algún tema en español, lo voy a tener resuelto para cuando llegue allí. Pero es algo que hago habitualmente: trato de integrarme a la cultura del país en el que me encuentro, cualquiera que sea. Y es un desafío, realmente estoy esperando ese momento, porque tengo raíces latinas por parte de mi padre, aunque siempre he cantado en inglés, y no me metí mucho con eso. De modo que esta gira será un viaje muy excitante y muy importante para mí.

–¿Hay alguna explicación para el hecho de que no haya venido durante tanto tiempo?

–No estoy segura del motivo, aún hay lugares en los que nunca estuve. Pero definitivamente éste es un lugar al cual estoy muy contenta de poder volver y poder cantar.

–A través de su carrera, ha descubierto nuevos compositores y nuevas canciones, de distintas generaciones. ¿Está siempre a la búsqueda de canciones para interpretar?

–Tengo que darles bastante crédito por eso a dos personas, mi asistente y mi manager, porque ellos realizan la búsqueda, mientras yo estoy ocupada pintando y haciendo otras cosas. Así que cuando estoy buscando canciones, les pido a ellos que empiecen la selección, luego me envían las que consideran las mejores, y veo si funcionan. Es un largo proceso conseguir canciones realmente buenas.
Joan Baez

–¿Qué tiene que tener una canción para que usted la cante?

–Sé que puede sonar un poco tonto, pero para que la incluya en mi repertorio, la canción tiene que llegarme. Puede ser principalmente la melodía, puede ser el sentimiento, puede ser que la canción haga resonar algo dentro de mí. Pero a través de toda una vida cantando, sé que las canciones más significativas para mí han sido las que tienen tanto la belleza de la melodía y las palabras como también algún tipo de resonancia política o social. No me gusta cantar las que tienen sólo una protesta explícita, trato de encontrar las que son sutiles, hermosas, y llenas de arte. Y esas canciones existen. Son difíciles de escribir. Los años ’60 y ’70 fueron muy especiales, una época llena de desafíos. Y esos desafíos cruzaron desde la contracultura hacia la cultura. Pero, en la actualidad, en primer lugar no ha surgido un talento sobresaliente como el de Dylan o Lennon, y en segundo lugar, hay un montón de buenas canciones, pero la dirección del activismo político o social es muy diversificada, no hay una causa única que aglutine a la gente, así que es difícil para un compositor ser escuchado, aun cuando la canción sea buena.

–¿Tiene alguna explicación para eso? Porque el mundo parece ser un lugar tan injusto, o más, de lo que lo era en los años ’60 y ’70...

–Conozco un montón de gente joven que hace cosas muy interesantes y es muy generosa. Por ejemplo, conozco a algunas personas que enseñan a la gente pobre en las montañas y no tienen vida social, están completamente dedicadas a eso. Y hay miles de personas como ellas. Pero pienso que el principal problema es que el sentimiento que teníamos de estar conectados, en los ‘60 y los ‘70, está casi completamente ausente. Para describir ese sentimiento, diría que lo más cercano que tuvimos a eso fue Obama cuando estaba haciendo su campaña para presidente y daba esos discursos. Eso cambió el mundo. Cuando llegó a la presidencia, era imposible responder a las expectativas en cuanto a lo que él había generado. Pero durante ese tiempo, la gente se sentía conectada de una manera que no había visto en cuarenta años. Así que, al menos, nos recordó que era posible tener ese sentimiento. Al mismo tiempo, pienso que si él hubiera decidido liderar un movimiento, y evitar la Casa Blanca, podría haber tenido una oportunidad más grande de realizar un cambio social.

–¿Se siente algo desilusionada con sus períodos como presidente?

–Bueno, contrariando mi característica (se refiere a que habitualmente no interviene en política partidaria), yo lo apoyé, porque me sentí conmovida por sus discursos. El me recordaba un poco al doctor (Martin Luther) King. Y al igual que la mayoría, estoy decepcionada. Pero solamente te podés sentir decepcionado si esperabas algo, y eso no es justo realmente, especialmente pensando en las circunstancias. Yo no podría funcionar en ese tipo de atmósfera política, así que no sería apropiado para mí sentirme ilusionada. Durante la mayor parte de mi vida he tenido una visión bastante pesimista de la raza humana, ¡porque se comporta terriblemente!

Joan Baez y Jimi Hendrix

–Nadie pensaría en una idealista como usted como alguien pesimista.

–Creo que soy bastante realista.

–Ya que mencionó a Martin Luther King, ¿tiene algún recuerdo especial de la Marcha por los Derechos Civiles en 1963, en la cual pronunció su famoso discurso y de la que usted participó?

–Tengo más recuerdos de todo el proceso del cual esa marcha formó parte. Ese fue sólo un día, claro que un día extraordinario, pero como tuve la buena fortuna de trabajar con el doctor King en otras situaciones, tengo recuerdos de otros acontecimientos que no fueron famosos, pero en las que él se comportó de una forma igualmente valiente.

–Ese día usted cantó, al igual que Bob Dylan y Peter Paul and Mary.

–Sí, lo recuerdo como una especie de caos excitante, y pensar en cosas tales como de qué manera iban a conseguir comida para toda esa gente, dónde iban a ir al baño, pensamientos prácticos (risas). Pero el hecho de que me permitieran cantar ese día ha sido uno de los tesoros de mi vida. Quiero decir, cantar es uno de los tesoros de mi vida.

La influencia de Joan Baez es tan amplia y abarcadora que llega hasta lugares y artistas impensados, incluso algunos de los que la propia cantante no tiene conciencia. Por ejemplo, el hecho de que una de sus canciones, “Babe, I’m Gonna Leave You” –que abría su álbum Joan Baez in Concert, Part 1, editado en 1962–, fue la que inspiró a Jimmy Page y Robert Plant, ambos fans confesos de la cantante, a formar Led Ze-ppelin. Según cuenta la leyenda, fue ése el primer tema que Plant y Page trabajaron en conjunto, haciendo una adaptación eléctrica de la versión acústica de Baez, lo que marcaría el futuro rumbo musical del grupo. “¡¿Cómo?!”, se sorprende Baez. “No lo sabía, pero para eso tengo mis amigos de la Argentina (risas). Es maravilloso escuchar eso.”

–¿Recuerda sus visitas a la Argentina?

–Seguro, fueron fascinantes. Visité a Adolfo Pérez Esquivel... Recuerdo que había una manifestación de las Madres de Plaza de Mayo y él vino donde estábamos para recomendarme que no participara, porque alguien se había acercado amenazándolo y diciéndole que iban a atentar contra mí. Y mucha gente me decía “¡hacelo, hacelo!”, pero yo tengo que recordar, cuando hago un concierto, que tengo que volver a casa. Así que no participé de la manifestación, pero me reuní con ellas al día siguiente, y fue muy importante. Como usted sabe, fue fascinante estar prohibido (lo dice en español), mucho más que ir simplemente y dar un concierto (se ríe).

–Eso fue en el ’81, pero también hubo una visita anterior, en el ’74, cuando cantó junto con Mercedes Sosa.

–Fue cuando Mercedes Sosa salvó mi vida.
Joan Baez



–¿Cómo fue eso?

–Había un estadio lleno y yo estaba hablando acerca de la no violencia, pero la gente no quería escuchar nada de eso, entonces salió Mercedes y empezó a reprocharles. Y finalmente empezó a cantar la canción “No nos moverán”, y a increpar al público (imita la voz de Mercedes), “¡no nos moverán! ¡Más fuerte! ¡Más fuerte!”. Y esos pobres chicos no tuvieron más remedio que obedecerle, porque ella era una figura muy poderosa.

–Después se hicieron amigas.

–Sí, no nos veíamos demasiado a menudo, pero hicimos una gira juntas por Alemania con un famoso artista alemán (Konstantin Wecker, en 1988), y dimos una cantidad de conciertos en distintas ciudades, así que tuve la oportunidad de compartir tiempo con esa persona tan dulce que era Mercedes y que pudiéramos cantar juntas.

La última película de los hermanos Coen, Inside Llewyn Davis, desató en las jóvenes generaciones un nuevo interés por la música folk, así como años atrás también lo había hecho otro film de los mismos directores, O Brother, Where Art Thou? Recientemente, en un escenario histórico de Nueva York como es el Town Hall, las nuevas luminarias del folk se reunieron para rendir homenaje al legado de sus mayores, en un concierto denominado Another Day, Another Time: The Inside Llewyn Davis Concert. Baez estuvo allí. “En su mayoría eran artistas jóvenes y la calidad de su música era maravillosa”, recuerda la cantante. “Ese es un ejemplo acerca de lo que hablamos antes: estos chicos componen e interpretan con gran calidad y talento, y hace falta una película como esa, que es casi una película underground, para que la gente escuche estos grupos. Simplemente amé esa noche. Fui elegida como la representante mayor de los años ’60, y disfruté de tocar y cantar con ellos, tanto como ellos disfrutaron de tocar con una leyenda. Fue muy dulce, muy divertido y la música fue muy hermosa.

–La película está basada en la autobiografía de Dave Van Ronk y es como una celebración del movimiento de renacimiento del folk que tuvo su centro en el Greenwich Village a comienzos de los ’60. ¿Usted formaba parte de ese movimiento?

–Bueno, durante la mayor parte de esa época yo vivía en Boston. Porque hubo dos lugares centrales donde la música folk realmente comenzó a popularizarse: uno era el Greenwich Village, en Nueva York, y el otro era Harvard Square, en Cambridge. Yo empecé a trabajar cuando tenía 19 años y para ese entonces ya tenía mi público. Estaba rodeada de músicos que tocaban banjos y guitarras, y aprendí simplemente mirándolos; nunca tomé clases y tampoco lo hizo ninguna de la gente que conocía: así era la manera en que se transmitía esa música. Fui algunas veces a Nueva York; de hecho, fue ahí donde conocí a Bob Dylan, en Gerde’s Folk City, en Greenwich Village. Durante ese período, la escena era vibrante, enormemente creativa. Yo era la persona correcta, con la voz apropiada, en el momento justo.

–¿Recuerda cómo conoció a Bob Dylan?

–Alguien dijo, “tenés que ir a escuchar a ese chico”, que escribía y cantaba y blablablá, no recuerdo bien lo que dijo. Así que fui, con mi novio, y él estaba cada vez más enojado... (se ríe).

–Claro, su atención se había volcado totalmente hacia Dylan...

–Absolutamente. No había forma de no hacerlo. Era increíblemente brillante, las palabras eran inteligentes, y además, tengo una tendencia a elegir gente que necesita ayuda (ríe nuevamente, algo avergonzada).

Joan Baez


–Usted lo apadrinó durante la primera época.

–Sí, y estoy muy contenta de haberlo hecho. Igualmente algún otro lo hubiera descubierto, pero estoy contenta de haber sido yo quien lo invitó. Y tuve que educar a mi público, porque no quería escucharlo. Dylan tenía una voz terrible y ellos venían a escucharme a mí, eso no era por lo que habían pagado. Tenía que decirles (con tono admonitorio) “¡tienen que escuchar a este chico, escuchen las palabras que canta, él va a ser muy grande!”. Algunos no se lo tomaban demasiado en serio, pero la mayoría comprendió que teníamos un genio.

–¿Se mantiene en contacto con Dylan?

–No, él es un individuo muy... remoto. Y yo respeto eso.

–Usted grabó un álbum muy hermoso con canciones de Dylan, Any Day Now. ¿Nunca hubo un plan para grabar algo juntos?
–No. Honestamente, es absolutamente imposible trabajar con él (risas). Así que cualquiera que tenga la imagen de que puedo estar compartiendo tiempo con él, que cantamos y componemos juntos, ya puede ir abandonando esa fantasía. Pero sigo admirándolo y apoyándolo. No hay malos sentimientos entre nosotros, para nada.

–¿Dylan fue importante para que usted dejara el material folk tradicional que hacía en sus comienzos y pasara a cantar canciones de sus contemporáneos?

–Dylan no fue la razón por la que cambié, él simplemente llenó un lugar vacío. Quiero decir, musicalmente cambié, pero realmente fueron sus palabras las que llenaron una parte de mi vida, de mi carrera, y de la política, a la que ninguna de las baladas folk tradicionales podía acercarse, simplemente sirvió ese propósito.

–Usted ha participado de montones de movimientos por la paz, por los derechos civiles, contra las injusticias sociales. ¿Cómo ve el mundo en la actualidad, en comparación a como lo veía cuando empezó a cantar sobre estos temas a finales de los ’50?

–¿Conoce la expresión “aprendemos de nuestros errores”? Bueno ¡eso es una gran mentira!


an Baez y Bob Dylan

 

viernes, 5 de febrero de 2010

CAROLE KING: Nació el 9 de febrero de 1942


Carole King (n. 9 de febrero de 1942) es una cantante, pianista y compositora estadounidense. Su época de mayor actividad como cantante fue durante la década de los 70, si bien tanto antes como después ha tenido considerable aceptación como compositora. King ha ganado cuatro premios Grammy y ha sido incluida en el Salón de la Fama del Rock (Rock and Roll Hall of Fame) y en el Salón de la Fama de los Compositores (Songwriters Hall of Fame) por su trabajo, junto con su compañero Gerry Goffin.

Biografía

Carole King nació en 1942 en Brooklyn, un barrio de Nueva York, en el seno de una familia judía. Su nombre era Carole Klein. Empezó a estudiar piano y comenzó a cantar, formando parte de un cuarteto vocal llamado The Co-Sines en su instituto, el James Madison de Nueva York.

Pasó a estudiar en el Queens College, donde fue compañera de clase de Neil Sedaka, quien le dedicó la canción "Oh, Carol", que fue su primer gran éxito. Ella, a cambió le escribió una canción de tornada, llamada "Oh Neil". Mientras estudiaba en el Queens College, trabó amistad con Paul Simon y Gerry Goffin.

Goffin y King pronto formaron una asociación en la composición, que devino en matrimonio, cuyo fruto son dos hijas: Louise Goffin y Sherry Goffin Kondor, las cuales también son cantantes.

Mientras trabajaba en el famoso Brill Building, donde actuaron muchas de las estrellas de éxito en la década de los años 1960, la pareja Goffin-King obtuvo su primer éxito con "Will You Still Love Me Tomorrow", grabado por The Shirelles y que entró en las listas de éxito en 1961 y más tarde tuvo diferentes versiones de Dusty Springfield, Laura Branigan, Little Eva, Roberta Flack, y de la misma Carole King. Otros éxitos de la pareja han sido:

* "Take Good Care of My Baby" (Bobby Vee y más tarde Dion, Bobby Vinton, Stephen Collins y Smokie)
* "The Loco-Motion" (Little Eva, y luego Grand Funk Railroad, Tina Turner, Kylie Minogue y Dwight Yoakam)
* "One Fine Day" (The Chiffons y más tarde Aaron Neville, Rita Coolidge y Natalie Merchant así como la propia King, en 1980)
* "Pleasant Valley Sunday" (The Monkees)
* "Porpoise Song" (The Monkees)
* "Some Kind of Wonderful" (The Drifters; no confundir con el éxito de Grand Funk Railroad)
* "Up on the Roof" (The Drifters, Laura Nyro, Billy Joe Royal, James Taylor, Neil Diamond, Peter Cincotti y más tarde la propia Carole King )
* "Chains" (The Cookies, y luego The Beatles)
* "Don't Say Nothing Bad About My Baby" (Cookies)
* "(You Make Me Feel Like) A Natural Woman" (Aretha Franklin y también Mary J. Blige, Laura Nyro, Patti LaBelle, Rod Stewart, Céline Dion, y la propia Carole King).
* "Don't Bring Me Down" (The Animals)
* "Hi De Ho" (Blood, Sweat & Tears)
* "Oh No Not My Baby" (Maxine Brown, Manfred Mann, y más tarde Rod Stewart y Linda Ronstadt entre otros)
* "Wasn't Born to Follow" (The Byrds)
* "Hey Girl" (Freddie Scott, y más tarde Donny Osmond y Billy Joel)
* "I'm into Something Good" (Ethel "Earl-Jean" McCrea de The Cookies, luego también Herman's Hermits)
* "Go Away Little Girl" (Steve Lawrence y más tarde Donny Osmond)
* "Time Don't Run Out On Me" (Anne Murray)
* "He Hit Me (And It Felt Like a Kiss)" (The Crystals)
























Además, en 1965 la pareja Goffin y King escribieron el tema de introdución de la serie de televisión de Sidney Sheldon, I Dream of Jeannie, pero la canción fue rechazada en favor de un tema instrumental compuesto por Hugo Montenegro.

Mientras, la carrera de Carole King como cantante avanzaba lentamente, esperando encontrar su momento. Tuvo un modesto éxito cantando una de sus propias canciones en 1962: "It Might As Well Rain Until September" (que alcanzó el número 22 en las listas estadounidenses y llegó al top 10 en Reino Unido, convirtiéndose más tarde en un éxito en Canadá pero de la mano de Gary & Dave). sin embargo, "He's a Bad Boy" sólo llegó al puesto 94 in 1963, y King no volvió a entrar en la lista de los cien singles más vendidos en los ocho años siguientes.
Primer divorcio y formaciones

Después de intentar sin éxito lanzar su carrera en solitario, Carole King apoyó a una incipiente discográfica, Tomorrow Records, mientras en lo personal se divorciaba de Goffin y se casaba con Charles Larkey (del grupo Myddle Class).

Trasladados a la costa oeste de su país, Larkey, King y Danny Kortchmar formaron un grupo llamado The City, con el que grabaron un álbum Now That Everything's Been Said, que fue un fracaso comercial. Entonces King grabó en solitario Writer (1970), que fue otro fracaso en ventas.
Tapestry y el inicio de una carrera exitosa
Sin embargo, la publicación de Tapestry al año siguiente fue una inflexión total en su carrera, ya que el álbum fue un gran éxito. Lleva más de 10 millones de copias vendidas y es uno de los 15 álbumes más vendidos de los años 1970.

Inmediatamente Tapestry obtuvo el reconocimiento de la crítica y del público, aclamado y considerado como uno de los álbumes que marcó el comienzo de los años 1970 y a una generación.

Con numerosos éxitos como singles, Tapestry permaneció en las listas de éxito durante cerca de seis años, vendiendo más de 10 millones de copias y siendo el álbum más popular de King tanto entre sus fans como para la crítica. El álbum ganó cuatro premios Grammy.

Music (1971), Rhymes and Reasons (1972) y Wrap Around Joy (1974) fueron los álbumes que siguieron a Tapestry, que fue situada en el puesto 36 de la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos por Rolling Stone.

En 1973, Carole King dio un concierto con entrada libre en Nueva York, en el Parque Central de esta ciudad, batiendo todas las plusmarcas de asistencia en este tipo de eventos, con más de 100.000 personas. (Este récord fue roto posteriormente en 1981 por Simon and Garfunkel, con 500,000 personas.)

Goffin y King se unieron de nuevo para componer Thoroughbred, que vio la luz en 1975, álbum para el que contó con la colaboración de David Crosby, Graham Nash y James Taylor, quien era un viejo amigo de Carole. Ese mismo año, Carole compuso varias canciones para Really Rosiem una producción de animación para televisión de Maurice Sendak.

Carole se casó de nuevo y de nuevo con un compañero en la composición, Rick Evers, tras grabar su siguiente álbum Simple Things en 1977. Rick Evers murió de sobredosis de cocaína un año después.

Tras grabar Speeding Time en 1983, se trasladó a Idaho, tomando unas vacaciones en las que destacó como activista en favor del medio ambiente.

Carole volvió a la música tras seis años de retito, en 1989, grabando City Streets, álbum al que siguió Color of Your Dreams en 1993, en el que colaboró Slash, el guitarrista de los Guns N' Roses. Por otra parte, su canción "Now and Forever" aparece con los títulos de crédito de la película de 1992 A League of Their Own.

En 1995, un abultado rol de estrellas consagradas de la música rindió homenaje a Carole grabando el álbum Tapestry Revisited: A Tribute to Carole King. De este álbum salieron algunos éxitos en las listas, como la versión de Rod Stewart de "So Far Away" y la que Celine Dion hizo de "A Natural Woman". Otros artistas que aparecieron en el álbum fueron Amy Grant ("It's Too Late"), Richard Marx ("Beautiful"), Aretha Franklin ("You've Got a Friend"), Faith Hill ("Where You Lead") o los Bee Gees ("Will You Still Love Me Tomorrow?").



















Además de las numerosas versiones con éxito de sus canciones con Gerry Goffin y de Tapestry Revisited, muchas otras versiones de los trabajos de Carole han ido apareciendo a lo largo de los años. Una de las más versionadas es "You've Got a Friend" un éxito inolvidable en la voz de James Taylor en 1971 (justo dos semanas antes de que la canción "It's Too Late", de Carole, fuera número uno durante cinco semanas en el Billboard Hot 100) y de nuevo éxito en las listas cantada por Roberta Flack y Donny Hathaway ese mismo año. Barbra Streisand consiguió entrar en las listas de éxitos dos veces con "Where You Lead" (la primera vez en solitario y la segunda como parte de "Sweet Inspiration"). The Carpenters grabaron la canción de Carole "It's Going to Take Some Time" en 1972 y alcanzaron el puesto número 12 en las listas del Billboard. Martika llegó al puesto 25 en 1989 con su versión de "I Feel the Earth Move", y "It's Too Late" fue retomada para entrar de nuevo en las listas de éxitos en 1995 por Gloria Estefan. Celine Dion también grabó "The Reason" en 1997 para su álbum Let's Talk About Love.

En 1996 se rodó una película basada en su vida, si bien bastante libremente: Grace of My Heart. En esta película, una aspirante a cantante, Denise Waverly (interpretada por Illeana Douglas, sacrifica su propia carrera como cantante para componer canciones de éxito y lanzar las carreras de otros cantantes. Reflejando la vida de Carole King, la película sigue su trayectoria hasta su primer éxito, a través del dolor del rechazo de la industria discográfica y del fracaso de su matrimonio, llegando a un éxito final y la realización del sueño de grabar su propio álbum.

Carole King ha sido muy activa políticamente como simpatizante del Partido Demócrata de su país. En 2003 hizo campaña a favor de John Kerry, visitando casas particulares para contactar con los delegados en las primarias demócratas. El 29 de julio de 2004, hizo un pequeño discurso y cantó en la Convención Nacional de los Demócratas, unas dos horas antes de que Kerry pronunciara su discurso en el que aceptaba el nombramiento de candidato a la presidencia por su partido. Durante la campaña presidencial, Carole continuó apoyando al candidato demócrata.

La canción "Where You Lead (I Will Follow)", compuesta por Carole, es el tema de la serie de televisión Las chicas Gilmore. En esta composición, Carole canta junto con su hija Louise. La propia Carole ha hecho cameos en la serie, en la segunda, quinta y sexta temporadas, representando el personaje de la propietaria de una tienda de música.

Carole King se embarcó en el "Living Room Tour" (enlazado con su presencia en hogares particulares durante las primarias demócratas) el 15 de julio de 2004, en el Auditorium Theatre de Chicago. Esta actuación, junto con las realizadas en el Greek Theatre de Los Ángeles y en el Cape Cod Melody Tent en Hyannis (Massachusetts) se grabaron para ser editadas como disco en directo con el nombre de The Living Room Tour, que fue editado cómo álbum el 12 de julio de 2005. Durante 2005 la gira "The Living Room Tour" se trasladó a Canadá.
Premios y reconocimiento

* En 1990, Carole King fue admitida, junto con Jerry Goffin, su ex marido y coautor de muchas de sus composiciones, en el Rock and Roll Hall of Fame por sus contribuciones como compositores.
* En 2007, Carole fue también admitida en el Long Island Music Hall of Fame.






















Discografía

* 1970: Writer - US #84 (1971)
* 1971: Tapestry - US #1 / UK #4
* 1971: Music - US #1 / UK #18
* 1972: Rhymes and Reasons - US #2 / UK #40
* 1973: Fantasy - US #6
* 1974: Wrap Around Joy - US #1
* 1975: Really Rosie - US #20
* 1976: Thoroughbred - US #3
* 1977: Simple Things - US #17
* 1978: Welcome Home - US #104
* 1979: Touch the Sky - US #104
* 1980: Pearls: Songs of Goffin and King - US #44
* 1982: One to One - US #119
* 1983: Speeding Time
* 1989: City Streets - US #111
* 1993: Color of Your Dreams
* 1994: In concert - US #160
* 1994: Time Gone By
* 1996: Carnegie Hall Concert: June 18, 1971
* 1997: Time Heals All Wounds
* 1998: Goin' Back
* 2000: Super Hits
* 2001: Love Makes the World
* 2005: The Living Room Tour