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martes, 19 de marzo de 2013

ESPERANZA SPALDING: ENTREVISTA

 


 

Desde el comienzo de su vida hasta su actual éxito como música creativa, Esperanza Spalding ha trazado su propio camino. La joven contrabajista/cantante/compositora fue una de las más grandes artistas revelación de 2011, y no sólo en el ámbito del jazz, sino en todos los géneros musicales. Su primer GRAMMY® al Mejor Nuevo Artista en 2011 carecía de precedentes puesto que era la primera vez que un músico de jazz ganaba el premio, pero Spalding sigue convirtiendo en norma aquello que carece de precedentes.

Nacida en Portland (Oregón), Spalding creció en un hogar monoparental y aprendió las primeras lecciones sobre el significado de la perseverancia y el carácter moral del modelo de quien sigue teniendo hasta hoy en la más alta estima: su madre.

Pero incluso con un modelo sólido como una roca, el colegio no se le dio bien a Spalding, aunque no por ninguna falta de sagacidad intelectual. Tuvo la fortuna y la maldición a un tiempo de contar con un sistema de aprendizaje enormemente intuitivo que la enfrentó con el sistema educativo tradicional. Por si eso fuera poco, estuvo recluida de niña por una larga enfermedad y, de resultas de ello, recibió una educación en casa durante una buena parte de sus años escolares de primaria.

Sin embargo, la única búsqueda que tuvo sentido para Spalding desde muy temprana edad fue la música. A los cuatro años, después de ver al violonchelista clásico Yo Yo Ma tocar en un episodio de una serie de televisión (Mister Rogers' Neighborhood), el mapa estuvo de repente muy claro para ella: “Ahí fue cuando me di cuenta de que quería hacer algo musical”, dice. “Fue decididamente la cosa que me conectó con la idea de la música como una búsqueda creativa”.

En tan solo un año, había aprendido básicamente ella sola a tocar el violín como para ser admitida en The Chamber Music Society of Oregon, una orquesta vecinal que admitía tanto a niños como a músicos adultos. Permaneció con el grupo durante diez años y a los quince ya había alcanzado el puesto de concertino.

Pero para entonces ya había descubierto también el contrabajo, así como todas las avenidas no clásicas que el instrumento podría abrir para ella. De repente, tocar música clásica en una orquesta vecinal había dejado ya de ser suficiente para esta joven adolescente. Antes de que pasara mucho tiempo estaba ya tocando blues, funk, hip-hop y varios estilos más en el circuito de los clubes locales. Su primera banda, Noise for Pretend, amplió los horizontes musicales de Spalding y le brindaron sus primeras oportunidades de cantar y escribir música.

También cayó bajo la influencia de varios veteranos de la comunidad musical de Portland, como Greg McKelvey, Ronnie Harrison, Geoff Lee, Warren Rand, Stan Bock, Ronnie Steen, Janice Scroggins, Dr. Thara Memory y muchos otros profesores en la Cultural Recreation Band y en el Jazz Camp de Mel Brown.




A los quince años, Spalding dejó el instituto para siempre. Armada con su diploma de educación general y ayudada por una generosa beca, se matriculó en el programa de música de la Portland State University. “Yo era, sin ninguna duda, la contrabajista más joven del programa”, dice. “Tenía dieciséis años y llevaba tocando el contrabajo desde hacía un año y medio, aproximadamente. Muchas de las personas del programa llevaban ya a sus espaldas al menos ocho años de formación y yo estaba intentando tocar en estas orquestas y hacer estas suites para violonchelo. No es que fuera una maravilla tocando las cosas que me daban pero, ya que no otra cosa, mis profesores decían: ‘Está claro que tiene talento’”.

El Berklee College of Music era el lugar donde se juntaron todas las piezas y las puertas empezaron a abrirse. Después de trasladarse a la otra costa y de tres años de estudio acelerado, no se sacó un título de licenciada, sino que firmó un contrato como profesora en 2005 a la edad de veinte años: un nombramiento que la ha convertido en uno de los miembros más jóvenes del claustro en toda la historia del centro. En 2005 recibió la beca de la prestigiosa Boston Jazz Society por su extraordinaria musicalidad.

Además de estudiar y dar clases en Berklee, Spalding también tuvo la oportunidad de tocar con muchos iconos del jazz, entre ellos el pianista Michel Camilo, la cantante Patti Austin, el guitarrista Adam Rogers y los saxofonistas Donald Harrison y Joe Lovano. “Trabajar con Joe fue terrorífico”, recuerda, "pero es una persona realmente generosa. No sé si yo estaba lista para el concierto o no, pero él tenía mucha fe en mí. Estos años tocando con él han sido una experiencia asombrosa de aprendizaje”.

Spalding ha atravesado varias fases, que han quedado bien documentadas durante su breve carrera discográfica. Su viaje como artista en solitario comenzó con la publicación en 2006 de Junjo, en el sello español Ayva Music, en el que participaban el pianista Aruán Ortiz y el percusionista Francisco Mela. Presentó las numerosas facetas diferentes de su manera de componer en Esperanza, la grabación que supuso su debut internacional para Heads Up, una división del Concord Music Group, que rápidamente se situó en lo más alto de la Lista de Jazz Contemporáneo de Billboard y que se convirtió en el disco más vendido del año en todo el mundo protagonizado por un nuevo artista de jazz. Siguieron numerosos premios y conciertos, incluida una invitación del Presidente Barack Obama para tocar tanto en la Casa Blanca como en la Ceremonia del Premio Nobel de la Paz, así como una aparición en el programa de televisión de David Letterman que hizo que Letterman y el director de banda Paul Shaffer proclamaran que la joven música había sido el invitado más “enrollado” en las tres décadas de historia del programa.



“El objetivo de Esperanza era mostrar las numerosas facetas de mi personalidad musical”, explica Spalding; “pero también supuse que mis siguientes discos estarían construidos en torno a un proyecto-concepto más concreto”. Lo que siguió, Chamber Music Society, de 2010, y su recién publicado Radio Music Society, dejaron claro que sus triunfos iniciales no habían sido más que el principio.


“Originalmente concebí los dos discos como un disco doble, con exploraciones íntimas y sutiles de obras de cámara en uno y músicos de jazz explorando melodías, grooves y canciones asociadas con lo que solemos calificar de ‘canciones pop’. Esas son las dos maneras de mirar la música que realmente me interesan”.

Volviendo a su libro de esbozos musicales en constante crecimiento, “tomar mis notas y organizarlas en algo coherente”, Spalding empezó con Chamber Music Society, el lanzamiento de 2010 en el que colaboraban con la contrabajista colegas de hace muchos años como Leo Genovese (teclados) y Terri Lyne Carrington (batería), además del percusionista Quintino Cinalli, cantantes (incluido el legendario Milton Nascimento) y un trío de cuerda (con arreglos de Gil Goldstein y Spalding). El disco fue otro superventas instantáneo y ganó numerosos premios, ninguno más impresionante que el GRAMMY® al Mejor Nuevo Artista.

El último lanzamiento de Spalding, Radio Music Society, amplía el reparto para incluir, entre muchos otros, a las leyendas del jazz Joe Lovano, Jack DeJohnette Billy Hart; el gigante del hip Q-Tip, Algebra Blessett, Lalah Hathaway, Gretchen Parlato y Lionel Loueke, entre un despliegue de notables cantantes; y los mentores de Portland Scroggins y Memory, así como la sección de metal del grupo de Memory, el American Music Program. “He tenido el honor y la fortuna de trabajar con tantos músicos de jazz extraordinarios a lo largo de los años”, explica Spalding. “Según he ido logrando conocerlos a ellos y a su música, he acabado también por quererlos como familia y colegas. Deseaba tener una oportunidad para que todos nosotros interpretáramos canciones juntos, de modo que puedan ser oídos y acogidos por un público más amplio. Todos mis héroes personales que son venerados en el mundo del jazz –como Joe Lovano y Terri Lyne Carrington– deberían ser oídos por un público normal, porque lo que ellos manifiestan en su música es tan hermoso, sincero y revitalizante. Creo que, literalmente, llevan el bien a las vidas de las personas que los oyen”.

Radio Music Society es otro capítulo sin precedentes en la historia de Esperanza Spalding, construida a partir de sus anteriores triunfos y alcanzando nuevas alturas que sin duda superará en el futuro. “La principal manera en que el Grammy ha cambiado mi vida es que siguen preguntándome cómo ha cambiado mi vida el Grammy”, dice.
Spalding sigue difundiendo su mensaje alrededor del globo. Además de más de 110 conciertos de Chamber Music Society, aún encontró tiempo para realizar una gira con US 5 de Joe Lovano, actuar en Rock in Rio con Milton Nascimento, tocar en la gira “Welcome 2 America” de Prince y unirse a Wayne Shorter en la celebración del 70º cumpleaños de Herbie Hancock en el Holywood Bowl de Los Ángeles. Como escribió en una ocasión Jeff Baker en The Oregonian a propósito de su talento electrificante, “Aquí se trataba de arte, interpretado al más alto nivel por alguien con la visión, el talento y la determinación de hacerlo realidad”. 
 Inti Music Group

 

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