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domingo, 11 de diciembre de 2011

Roger McGuinn: El hombre que electrificó a Dylan.



Entrevista. Roger McGuinn. El ex líder de The Byrds, y creador del “folk rock”, tocará en la Argentina por primera vez.
 
  • Por Pablo S. Alonso

Roger McGuinn, líder de The Byrds, es una figura fundamental. La música de Tom Petty, R.E.M., Big Star y Wilco, entre muchos otros, hubiera sido muy distinta de no ser por la campaneante guitarra de McGuinn, las armonías vocales de The Byrds, y la fusión que el grupo realizó entre las melodías de raíz folk y el formato beatle: su primer simple, Mr tambourine man (1965), es la piedra basal del folk rock, y además contribuyó a que su autor, Bob Dylan, electrificase su música.
De manera similar, McGuinn comenzó a utilizar una Rickenbacker de doce cuerdas después de ver Anochecer de un día agitado (1964). Luego, George Harrison escribiría If I Needed Someone (1965) basándose en el trabajo de McGuinn. Ni hablar de su importancia para Charly García (“Yo quería ser Roger McGuinn”, declaró en 1982), habitual versionista, y León Gieco (“Fue lo primero que escuché que me dio vuelta la cabeza”, dijo hace unos días).
En su recital unipersonal, hoy a los 69, además de sus clásicos, también muestra su principal faceta artística de los últimos 16 años. Desde 1995, una vez por mes elige una canción folclórica norteamericana o británica, la graba y la sube gratuitamente a Internet como parte de su Folk Den Project.
“Tomé la responsabilidad de ser un archivista yo mismo por la preocupación de que las canciones tradicionales pudieran perderse. Es una gran alegría preservarlas”, cuenta telefónicamente, desde la parte trasera de una van conducida por su esposa y colaboradora Camilla, viajando por Kentucky. “Simplemente vienen a mí al final de cada mes”, explica el proceso de selección. “Conozco muchas de ellas por mi educación en la Old Town School of Folk Music de Chicago. A veces las busco en Internet y tengo libros enteros de canciones folk.”
Su formación en Chicago lo diferencia de los guitarristas que siguieron sus pasos: “Aprendí el banjo de cinco cuerdas, la guitarra acústica de doce y la mandolina, la técnica de fingerpicking y las canciones y el estilo de diferentes cantantes como Leadbelly y Odetta.” 
Otra característica de McGuinn es que en 1966 consiguió fusionar en la guitarra eléctrica las ragas hindués y el jazz vanguardista. “Giramos por Estados Unidos escuchando un casete con música de John Coltrane de un lado y de Ravi Shankar de otro. Estábamos completamente hipnotizados por la influencia de Coltrane. Era tan excitante que me hizo querer tocarlo yo mismo”, dice sobre la volada Eight Miles High (1966). En esa época era el único guitarrista al que Lou Reed le prestaba atención.
También fue uno de los primeros en utilizar sintetizadores: “Conocí el Moog en el festival de Monterrey Pop en 1967. Me dijeron que podría sonar como si fuera una cítara, una batería, y eso intentaba hacer. Pero después de experimentar un año me di cuenta que siempre sonaba como un Moog, no importara qué hiciera.” 
En 1968 McGuinn, junto a Chris Hillman, el otro fundador de los Byrds que quedaba -ya se habían ido otros dos talentos enormes: Gene Clark y David Crosby- sumaron a Gram Parsons -suerte de Che Guevara del country alternativo- y prácticamente inventaron otro género: el country rock. “Con el disco Sweetheart Of The Rodeo estábamos sinceramente intentando hacer música country tradicional. No fue entendido en el momento, tardó como veinte años para ser reconocido. Me gusta mucho.”
Después de un período subvalorado con McGuinn -en un fascinante tándem de guitarras con el malogrado Clarence White- como único miembro original (“Quizá hubieran sido tomados en sus propios méritos con un nombre diferente”, concede) los Byrds –exceptuando casuales reuniones- terminaron en 1973 con un anticlimático disco de los cinco fundadores. Ese mismo año McGuinn comenzó su carrera solista. También fue parte de la troupe de Dylan en la Rolling Thunder Revue (1975-76): “Una de mis giras favoritas, tocábamos en teatros por 4 horas cada noche. Me divertí mucho.”
Hoy, McGuinn completó el círculo. “Mi esposa y yo escribimos canciones y en algún momento las grabaremos. No he sentido la necesidad de hacer un disco de rock and roll, en este punto de mi vida me siento más como un cantante folk”, confiesa hoy.«

jueves, 11 de junio de 2009

Roger McGuinn, carretera y manta


























Vuelve, tras 25 años, una leyenda de la música: el líder de The Byrds, pioneros del 'folk-rock' de los sesenta y adalides de la respuesta americana a The Beatles

RAMÓN FERNÁNDEZ ESCOBAR

Cantaban a los astronautas, a volar a ocho millas de altura y al poder sublime del cambio. Fueron, en muchos sentidos, la respuesta estadounidense a The Beatles, la voz de la joven América psicodélica de los 60, de los sueños de la generación hippie. Hasta se inventaron el country alternativo tal como lo practican Wilco y otros en el siglo XXI (escuchar el álbum Sweetheart of the rodeo). Y Roger McGuinn, líder de The Byrds, estaba allí. ¡Y lo recuerda! Hoy, esta leyenda de la historia del rock actúa en Madrid a sus 68 años. Es la primera vez que se deja caer por la ciudad en un cuarto de siglo. Pocas bromas.

Inventaron el 'country' alternativo tal y como lo practica Wilco

"Aspiro a seguir tocando a los 93, como Andrés Segovia", dice

"Adoro actuar en solitario como un trovador folk. Pete Seeger [leyenda de la canción protesta y héroe americano] fue una gran influencia", reconoce McGuinn. "Le vi de adolescente y me impresionó su forma de controlar al público. Se puede decir que pongo en práctica un sueño". Así, sólo con su voz y sus guitarras, se le pudo ver en el festival Azkena de Vitoria en 2004, concierto que recoge su álbum Live from Spain (2008). Y así, solito, se presenta hoy en Madrid.

El músico estadounidense llega tras participar en el homenaje a Seeger por sus 90 años: "Pude reencontrarme con viejos amigos y tocar Turn! Turn!, Turn!". Esa canción bíblica de Seeger daba título al segundo disco de The Byrds, pioneros del folk-rock en los sesenta. "Cuando surgieron The Beatles me di cuenta de que ambos géneros se podían aproximar", recuerda sobre la feliz suma.

La irrupción de The Beatles le pilló como escritor a sueldo en el Brill Building neoyorquino, un edificio que era algo así como el epicentro de la edición de la música popular estadounidense. "Allí aprendí a analizar los ingredientes de cada canción". Y respecto a los de Liverpool vivió, con The Byrds, un pequeño desquite en forma de influencia recíproca: "George Harrison compuso If I needed someone inspirado por un solo mío". Su sonido con The Byrds, tópico aunque cristalino, salía de una guitarra Rickenbacker eléctrica de 12 cuerdas. Merecía ser imitado. Y eso que surgió por casualidad al colocarle un compresor y enchufarla directamente a la mesa. En su posterior carrera solista, irregular con momentos álgidos como Cardiff Rose (1976) o Back from Rio (1991), Roger terminó retornando a las esencias. En 1995 creó el Folk Den Project, web que permite descargarse gratis una canción tradicional al mes, interpretada por él.

"Busco mantenerlas vivas, los artistas folk actuales sólo vuelven la vista hasta Dylan e ignoran sus fuentes. Me recuerdan a mí cuando llevaba camisas con estampados de cachemira en los sesenta. Un día me crucé con mi madre y, para mi sorpresa, me dijo que ellos también las usaban en los años veinte". McGuinn ha publicado varias versiones del Folk Den Project, de una caja con cuatro discos a un reciente recopilatorio.

Además de su aprovechamiento de la Red, Roger no es ajeno a las tecnologías: a sus guías en vídeo sobre técnicas de guitarra une otra con métodos de grabación por ordenador. Y con The Byrds llegó a probar los sintetizadores. "Experimenté un poco con el Moog. Sin manual: su creador pensaba que quien no fuera capaz de apañarse sin él no merecía tocarlo". Y con la banda también se bañó en country-rock, sobre todo en la breve etapa de Gram Parsons. "Nos dejó para estar con The Rolling Stones. El elemento country constante en The Byrds fue Chris Hillman. Con él y con el otro superviviente original, David Crosby, mantengo el contacto". No tanto con Dylan, del que The Byrds hicieron proféticas versiones, y al que siguió en su Rolling Thunder Revue de los setenta: "Sólo nos vemos cuando coincidimos de gira". McGuinn aprendió de sus padres a vivir en la carretera: "Escribieron un best seller y no paramos de viajar". Y sólo aspira a "seguir tocando a los 93, como Andrés Segovia".